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¿Nuevos incentivos para nuevos voluntarios?

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Un artículo del periódico Weekend Australian explica que, en un esfuerzo por retener a los miembros del personal y ser más receptivos a las necesidades de estilo de vida de las madres trabajadoras, los bebés ahora comparten el espacio de oficina en algunas de nuestras principales corporaciones. 

En los Estados Unidos, esto ya se está convirtiendo en una práctica generalizada, con algunas empresas importantes que ya emplean esta forma de apoyo para sus trabajadores, y muchos han apuntado que este tipo de programa continuará afianzándose aquí en Australia. 

Con el contenido de este artículo fresco en mi mente, asistí a una reunión con un representante de una importante empresa minorista de café de Australia. La especialidad de esta empresa es proporcionar pequeñas y modernas unidades de preparación de café que con solo presionar un botón dispensan productos de café fresco de alta calidad, como capuchinos, lattes y chocolate caliente, junto con productos de café más estándar. 

La parte más interesante de nuestra conversación (al menos para mí) se centró en el hecho de que, si bien en el pasado este tipo de productos de café de 'lujo' pueden haber estado confinados a una cafetería local a la hora del almuerzo, muchas empresas australianas ahora están instalando estas unidades de dispensación de cafés a lo largo de sus instalaciones para que el personal acceda (sin cargo) durante toda la jornada laboral. De hecho, me dijeron que muchas corporaciones importantes ahora tienen al menos una de estas unidades en cada piso. 

¿Por qué? Bueno, porque los trabajadores de hoy lo exigen, no como un lujo, sino como una expectativa en su lugar de trabajo. Para los empleados, tener acceso a estos pequeños lujos a menudo puede marcar la diferencia entre quedarse en la empresa o cambiarse de trabajo. Para los empleadores, el gasto de proporcionar café y retener a los empleados durante más tiempo es mucho más rentable que tener que contratar e incorporar personal nuevo continuamente. 

En ambos casos, la ecuación es simple. 

Un personal feliz equivale a un lugar de trabajo feliz, lo que a su vez equivale a una mayor retención de la empresa. A medida que la disponibilidad de trabajadores siga escaseando, esta ecuación seguirá siendo aún más crítica. 

Entonces, ¿dónde deja eso al mundo del voluntariado? 

Durante muchos años, la forma "tradicional" de brindar apoyo y reconocimiento a nuestros voluntarios ha sido simple. Insignias de reconocimiento de años de servicio, alguna que otra fiesta de Navidad, certificados de apreciación. 

Pero debemos plantearnos la pregunta de si estas formas de retención y reconocimiento todavía funcionan. 

Los voluntarios, como el personal asalariado, tienen vidas ocupadas. 

Considera: 

  • Trabajadores a tiempo parcial
  • Abuelos con la responsabilidad de cuidar a sus nietos
  • Madres jóvenes con niños (en edad preescolar) que cuidar
  • Los desempleados con pocos o ningún ingreso disponible
  • Estudiantes con horarios de estudio ocupados e ingresos limitados
  • Padres que solo tienen fines de semana libres para responsabilidades familiares y sociales

¿Es hora de que el sector voluntario aprenda de gestión de recursos humanos y encuentre nuevas formas de apoyar a los voluntarios en su participación en la comunidad? 

  • ¿Cuántos programas de voluntariado brindan acceso a cuidado infantil gratuito?
  • ¿Los espacios de estacionamiento están disponibles gratuitamente para tu fuerza laboral voluntaria?
  • ¿Se les proporciona a los voluntarios cupones de comida o reembolso de combustible?
  • ¿Hay formas en las que los voluntarios puedan acceder a la tecnología a través de tu organización que no puedan obtener de manera privada?
  • ¿Pueden los voluntarios acceder a membresías o productos más baratos como resultado de su contribución con tu agencia?
  • ¿Puede utilizar la experiencia de otros en tu agencia o socios empresariales para brindar oportunidades de capacitación adicionales para tu equipo?

Hay dos puntos clave aquí: 

No hay duda de que aquellas organizaciones de voluntarios que encuentren formas de hacer que el voluntariado sea más atractivo atraerán y, lo que es más importante, retendrán a más voluntarios. 

Las formas en que tradicionalmente hemos logrado esto se están volviendo menos efectivas y necesitamos encontrar nuevas formas de abordar estos problemas a medida que avanzamos hacia el futuro. 

Así que mis preguntas sobre las que me encantaría escucharte son: 

  • ¿Ofreces ya incentivos a tu equipo de voluntarios? Si es así, ¿Cuáles son?
  • ¿Cuáles son las limitaciones para que tu agencia pueda ofrecer más oportunidades de este tipo?

¿Qué otros pensamientos te gustaría compartir sobre este tema?